Historias del Table Dance: "Lo peor de la vida es el desamor"

Karina sonríe todo el tiempo, no le encuentra nada malo a la vida a pesar de que ésta no siempre la da la mejor cara…

El baile de Karina está por terminar, su desnudez es cubierta únicamente por la parte baja del bikini, la joven de 21 años da un brinco para subir al tubo y sus muslos descubiertos pegan en seco con el frío metal, ella se queja por el golpe, pero su ligero lamento se pierde con los altos decibeles de la música así como con los chiflidos de los extasiados espectadores.

Karina ya está en su camerino, aún desnuda nos dice tranquilamente que en 10 minutos se viste y platicará con nosotros. Ella tiene 21 años, tres hijos, una gran esperanza por vivir y al momento de esta entrevista tiene dos moretones en las piernas, el golpe de instantes atrás trajo consecuencias.

Empecé a los 17 años por recomendación de una amiga”, comenta sonriente esta joven originaria de Villa del Carbón, estado de México.

¿A los 17 años,  eras menor de edad, que decían tus papás?

Ellos no sabían que yo me dedicaba a esto, un día, al cumplir los 19, les dije lo que hacía, creo se sacaron de onda, pero después lo respetaron ellos me apoyan”.

Karina tiene el cabello castaño, sus pestañas están finamente delineadas con rímel y un discreto lipstick le da un aspecto sensual a sus delgados labios. Tal como ocurre con la mayoría de las chicas que apenas cruzan la mayoría de edad Karina habla de sí misma casi sin reservas, suena sincera.

Pienso que lo peor, para mí, que tiene la vida es el desamor”, dice esto también con una sonrisa, pero diferente, quizá una sonrisa más nerviosa que las anteriores. Sus argumentos son sencillos: “he sido casada dos veces ahora estoy soltera, ( luego de decir ‘soltera’ su sonrisa habitual regresa)”.